El arte no cambia el mundo, pero transforma a las personas que lo harán. Esa fue la premisa que se vivió intensamente en el distrito de Amarilis, que se convirtió en el epicentro de un emotivo encuentro cultural y social: el Recital Comunitario “13 años de música y amor”, organizado por Sinfonía por el Perú – Núcleo Huánuco y respaldado por la Municipalidad Distrital de Amarilis.
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El evento, realizado en el patio de la parroquia Virgen de Fátima, congregó a vecinos, familias y autoridades en un ambiente de profunda emoción. Pero más allá de la música, lo que se vivió fue una lección de vida: niñas, niños y jóvenes, demostraron con cada interpretación que la educación musical no solo forma artistas, sino también ciudadanos con valores y sueños.
El alcalde de Amarilis, Roger Hidalgo, acompañó el desarrollo del festival y no ocultó su orgullo por recibir esta actividad en suelo amarilense. “En Amarilis no solo estamos construyendo obras visibles; también estamos sembrando futuro. La cultura es un derecho, no un lujo, y por eso apoyamos decididamente este tipo de espacios que transforman realidades desde el alma. Ver a estos jóvenes emocionados, tocando con el corazón, nos reafirma que vamos por el camino correcto”, sostuvo el alcalde.
La puesta en escena, a cargo de los integrantes del Núcleo Huánuco de Sinfonía por el Perú, arrancó más de una lágrima entre los asistentes. Cada pieza musical fue una muestra de disciplina, sensibilidad y esfuerzo, y también una respuesta poderosa ante una sociedad que muchas veces les cierra las puertas.
La realización del festival en Amarilis no fue casualidad. Refleja el compromiso de una gestión municipal que no solo se enfoca en el cemento y el asfalto, sino que apuesta por el crecimiento integral de su población. El respaldo a la cultura, a la infancia y a la juventud se ha convertido en un sello de la administración actual.
Amarilis fue más que sede. Fue testigo del poder de la música como instrumento de cambio. Y ese cambio ya empezó.