Acorralado por la presión interna, el régimen cubano confirmó lo que era un secreto a voces: mantiene conversaciones con el Gobierno estadounidense para “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias” que sostienen ambos países. Así lo confirmó el mandatario Miguel Díaz-Canel, hijo político de los Castro, quienes gobiernan y empobrecen la isla desde 1961.
En los últimos meses, Estados Unidos ha establecido duras sanciones contra Cuba, entre las que se encuentran el bloqueo del suministro de petróleo, lo que ha devenido en una crisis energética sin precedentes en la isla y ha movilizado a una gran parte del país en contra del régimen socialista exigiendo soluciones.
¿Caerá por fin la dictadura?
SIN SALIDA
“Podría ser”, respondió el internacionalista Francisco Belaunde. “Pero Díaz-Canel mencionó que esta negociación se hacía en el respeto del sistema político de ambos países. ¿Qué significa eso? No sabemos si están dispuestos a democratizar Cuba y hacer algo como lo que ocurrió con Venezuela, donde finalmente se obtuvieron concesiones, pero se mantuvo el régimen”, continuó.
“¿Caerá el régimen, habrá elecciones libres, habrá otros partidos políticos? No tenemos seguridad de eso todavía”, insistió en conversación con Perú21.
Belaunde indicó que las negociaciones entre ambos países han sido posibles por la situación “tan dramática” que vive la isla por el embargo de petróleo, además de “la amenaza de una intervención militar de EE.UU.”.
“El sistema ha colapsado totalmente. Si esto da lugar a una democratización de Cuba, sería un hito”, manifestó. Explicó que el régimen cubano “es ideológico” y, a diferencia de Venezuela, que tiene grandes reservas petroleras, “no tiene nada que ofrecer, por lo tanto, tiene menos poder de negociación”.
“Pueden ofrecer combatir el narcotráfico en esa zona, una cooperación en materia de seguridad o frenar la presencia china. Cuba tendría que hacer más concesiones que Venezuela, evidentemente. El régimen cubano no tiene otra alternativa más que negociar con EE.UU. El tema es cuánto va a ceder y cuánto va a durar”, sostuvo.
DESCONTENTO CRECE
La madrugada del sábado 14 de marzo, un grupo de personas asaltó una sede del Partido Comunista en la provincia de Ciego de Ávila, a unos 460 kilómetros de La Habana, como protesta por los prolongados apagones y la falta de alimentos.
Retiraron documentos, computadoras y muebles, y posteriormente los quemaron en plena calle. Las imágenes se viralizaron en las redes sociales. Fueron detenidos cinco de ellos.
La periodista cubana Yoani Sánchez, desde La Habana, mencionó que Díaz-Canel es “un hombre golpeado por las circunstancias de un país en una crisis energética profunda” y golpeado “por las protestas populares que van creciendo cada vez más en las calles”.
Dijo que en su discurso no usó el “tono beligerante, altisonante, de trinchera” que suele usar al referirse a EE.UU. “Ahora estaba pausado y hasta temeroso en algunas frases; eso es significativo”, expresó en un video publicado en X.
Tampoco repitió el afán de pedirle a los cubanos “apretarse el cinturón”, es decir, seguir en la retórica del “sacrificio” que deben realizar para mantener al régimen en el poder.
“Él y su equipo saben del hartazgo de los cubanos y no se nos puede pedir más sacrificio social”, aseveró.
Sánchez recordó que Díaz-Canel “no fue elegido por los cubanos, sino que fue un vocero del verdadero poder en Cuba, que es Raúl Castro y su clan familiar”. En ese sentido, añadió que el mandatario no es quien decidió entablar las negociaciones con EE.UU.
Más aún, anotó que en la conferencia de Díaz-Canel estuvo presente Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y quien, según los medios internacionales, sería el interlocutor con Washington.
“Si Washington y La Habana estaban negociando, ¿Díaz Canel estaba incluido? ¿No sabía de las negociaciones y ahora le dieron la noticia? Son interrogantes que se irán despejando en los próximos días”, reflexionó.
¿Será este el inicio del fin del castrismo? Enhorabuena si se abre el camino hacia ese propósito.
Fuente: Peru21