Comunidad campesina impide acceso a escombrera y construcción de muro de contención se paraliza en Llicua Alta. Desmonte quedo a la intemperie luego de que maquinaria pesada removió la tierra en la quebrada de Llicua. La tierra quedó en la quebrada, siendo un peligro ante un eventual huaico, sostuvo Lucio Echevarría Padilla, presidente del Comité de Vigilancia de la Obra.
Volquetes varados
Se informó que desde el martes 6 de agosto, varios volquetes de las empresas Grupo Piedra Azul y Mega Inversiones que construyen el muro de contención están varados cargados con desmonte.
“La obra no puede quedar paralizada porque ya han movido la tierra y está cayendo a la quebrada. En dos meses vienen las lluvias y si hay un huaico sería una catástrofe en Llicua”, manifestó Echevarría.
Promesa incumplida
Echevarría mencionó que los comuneros acordaron entregar un terreno de esa localidad para que sirva como escombrera de la obra, a cambio de que el Gobierno Regional de Huánuco (GRH) mejore su carretera; sin embargo, luego de que iniciaron los trabajos cambiaron de parecer.
Los pobladores bloquearon la vía y varios volquetes de las empresas que ejecutan la obra quedaron en la mitad del camino sin tener dónde arrojar los escombros. A la fecha, la maquinaria continúa trabajando en las alturas de Llicua y los pobladores siguen sin abrir el paso.
¿Qué exige la comunidad campesina?
La comunidad campesina de Llicua Alta demanda al Gobierno Regional de Huánuco el ensanchamiento de su carretera (7 kilómetros) entre otras mejoras; sin embargo, según el presidente del Comité de Vigilancia de la Obra, ahora tienen otras exigencias.
La construcción del muro de contención se financia con un presupuesto que supera los S/ 40 millones y son financiados por el GRH.