El tráfico de fauna silvestre continúa golpeando la región Huánuco. De enero a la fecha, 24 animales fueron rescatados de manos de personas que los mantenían en cautiverio, muchos de ellos en condiciones que impedirán su retorno a la naturaleza. Así lo informó la Oficina de Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Huánuco a Inforegión.
Animales condenados por impronta humana
La titular de la ATFFS, ingeniera Luz Basilio Ingunza, explicó que varios de los animales rescatados presentan impronta, un proceso en el que terminan dependiendo totalmente del ser humano para alimentarse y sobrevivir. Esto ocurre cuando las personas los crían desde pequeños, creyendo erróneamente que pueden ser mascotas.
“Cuando un animal pierde sus hábitos naturales, ya no puede regresar al bosque. Depende de nosotros, y eso es una condena para una especie que nació para vivir libre”, señaló Basilio.
Entre los casos más graves se encuentran guacamayos con pérdida de plumaje, aves rapaces con picos deformados por falta de desgaste natural y otros ejemplares con alas cortadas, lo que los deja incapacitados de por vida para volar.
Tráfico silencioso en la región
Las autoridades advierten que en Huánuco persisten redes dedicadas al tráfico ilegal de animales. En varias operaciones se hallaron aves y mamíferos transportados ocultos, en cajas, bolsas y hasta sedados para evitar que hagan ruido durante los controles.
Aunque algunas familias aseguran haber “rescatado” los animales comprándolos, estos actos —señalan las autoridades— contribuyen a mantener vivo el comercio ilegal.
Documentos médicos en riesgo
Además de las malas condiciones de tenencia, muchos animales fueron encontrados estresados y con daño físico evidente. Algunas especies, como los aratingas o pequeños primates, mostraban comportamientos alterados debido al encierro prolongado.
Destino de los animales rescatados
No todos los animales podrán volver a su hábitat. Los improntados son derivados a zoológicos autorizados o manejados en custodia temporal por especialistas. Las aves rapaces, por su nivel de complejidad, no pueden quedar bajo cuidado de particulares.
Otros, sin embargo, aún tienen oportunidad. “Hay animales que están recuperando su plumaje y aprendiendo nuevamente a ser autosuficientes. Es un proceso largo, pero posible”, afirmó Basilio.
Educación: la clave para frenar el daño
La ATFFS recordó que mantener animales silvestres como mascotas genera sufrimiento, interrumpe su ciclo reproductivo y amenaza a las poblaciones naturales. Llamaron a la ciudadanía a evitar estas prácticas y denunciar cualquier caso de tráfico o tenencia ilegal.
“Proteger a nuestra fauna no es solo una responsabilidad del Estado, sino de todos. De eso depende la salud de nuestros bosques y la supervivencia de nuestras especies”, concluyó la funcionaria.