Una noche que debía terminar en celebración acabó en tragedia. Clinton Isidro Esteban (31) murió desangrado tras ser atacado salvajemente con el pico de una botella en pleno campo deportivo del centro poblado de Pitumama, en el distrito de Pillco Marca. El crimen ocurrió ante la mirada desesperada de su pareja y su pequeño hijo.
De la discusión al horror
Todo comenzó la noche del domingo, durante el campeonato deportivo de los residentes de Choras en Huánuco. Según el testimonio de Amalia Santiago, madre de los hijos de la víctima, el ambiente era festivo hasta que, cerca de las 10:00 p.m., una discusión de pareja desató el caos.
Clinton cargó a su hija menor y se retiraba del lugar. Amalia lo siguió y allí empezaron a discutir. Fue en ese momento cuando Pedro Fernando Rojas Hoyos (27) intervino. El intercambio de palabras subió de tono y rápidamente pasó a los golpes.
Pero lo peor estaba por ocurrir.
Botella rota y cortes mortales
En medio de la pelea apareció Lizeth Palpa Ventura (30). Según el relato de la viuda, rompió una botella y, con el pico en la mano, atacó repetidamente a Clinton, asestándole cortes en distintas partes del cuerpo.
La escena fue desgarradora. El hijo mayor de la víctima, de apenas 7 años, presenció el brutal ataque contra su padre.
Como si la violencia no fuera suficiente, Pedro Rojas habría sacado un arma de fuego y disparado en varias ocasiones. Una de las balas rozó a Amalia, quien tenía en brazos a su hija menor y suplicaba que detuvieran la agresión.
Una carrera contra la muerte
Gravemente herido, Clinton comenzó a desvanecerse mientras sus familiares buscaban desesperadamente un vehículo para trasladarlo al hospital. Tras largos minutos de angustia, lograron sacarlo del lugar y, en el camino, una ambulancia los interceptó para llevarlo de emergencia al hospital Hermilio Valdizán.
Sin embargo, casi una hora después de su ingreso, los médicos confirmaron la peor noticia: Clinton había fallecido.
Inicialmente se creyó que las balas habían acabado con su vida. Pero la necropsia reveló una verdad aún más impactante: no tenía impactos de bala. La causa de muerte fue una lesión directa en el corazón provocada por las profundas heridas con el vidrio.
Clinton deja en la orfandad a dos niños de 7 y 2 años.
Capturados en plena noche
Mientras la víctima agonizaba, efectivos policiales llegaron al campo deportivo de Pitumama y detuvieron a los presuntos implicados: Lizeth Palpa Ventura y Pedro Fernando Rojas Hoyos.
También fue intervenido Jaderly Tucto, quien habría intentado ocultar el arma de fuego utilizada en los disparos.
La tarde siguiente, los detenidos fueron llevados nuevamente a la escena del crimen para participar en la reconstrucción de los hechos, diligencia encabezada por la fiscal y la Policía que investigan este violento homicidio.
Una celebración terminó teñida de sangre. Una discusión se convirtió en tragedia. Y dos niños quedaron marcados para siempre por una noche que jamás olvidarán.